MAESTRO
ESPIRITUAL BUDISTA "La felicidad es una decisión"
EXCLUSIVO
PARA ANL
Barcelona. ESPAÑA- (ANL exclusivo) “Tengo unos
56 años... Nací en Khan, en el Tíbet oriental. Soy lama tibetano
y me dedico a la enseñanza del budismo en Occidente. Soy
demócrata, pero ningún sistema garantiza la felicidad. Tu mente
crea el mundo: ¡domestícala! El budismo ayuda a buscar la
felicidad. Dios está en ti, es la realidad
de tu naturaleza última: intenta saborearla”. Así de simple se
presenta,
Lama Sogyal Rimpoché: Al momento de la nota con la Agencia de
Noticias Latinoamericanas se encontraba dictando un
seminario en Barcelona, luego de gran seminario ofrecido en
Junio en la ciudad de Dubblin Irlanda.
-¿Por qué
cree Usted que interesa tanto el budismo en Occidente?
-Porque los occidentales no son tontos, claro.
-¿Y qué vemos en el budismo?
-Ustedes han visto ya cuánto sufrimiento mental padecen, y
están descubriendo que el budismo puede ayudarles.
-¿Sufrimiento mental? ¿Como
es eso?
-Depresión, neurosis, infelicidad... ¿Por qué? ¿Por qué, si
disponen de tanta riqueza, avances, tecnología, confort...?
-Quizá porque todavía queremos más.
-Vivirás en el mejor departamento del mejor edificio sobre
Central Park... y te tirarás por la ventana. ¿Por qué? Porque la
felicidad sólo está en la mente. Todo está en los pensamientos.
¡Es la mente la que crea el mundo!
-¿Entonces, . . . mi felicidad depende de mi mente?
-Sí: sufrimiento y felicidad son creaciones mentales. Por eso
la enseñanza principal del budismo es ésta: "¡Domestica tu
mente!".
-¿Y en qué consiste eso?
-En conquistar la mente: el budismo enseña a entrenarla para
aplacar emociones negativas, angustia, descontento,
infelicidad...
-¿Sufrimiento, en suma?
-Sí. Entrenando la mente, es posible llegar al extremo de que
cualquier suceso deje de parecerte adverso... para ser una
bendición.
-¿Hasta ese punto? ¿Cómo conseguir eso?
-A mí me ayudó esta frase que leí hace 30 años: "El agua, si
no la remueves, se vuelve clara". Pues bien, la mente es como el
agua.
-No hay que removerla.
-La enturbian los pensamientos. Una mente calma es un cielo
azul: los pensamientos son las nubes que lo tapan. ¡No te
identifiques con esas nubes, y busca ver el cielo!
-Difícil: la vida es complicada y hay que darle tantas vueltas a
la cabeza . . .
-¿Sí? "Todos los problemas del ser humano derivan de su
incapacidad de sentarse solo en una habitación", escribió
Pascal...
-Pero consuela tanto estar distraídos...
-Nos distraemos de nosotros mismos con pensamientos: son
astucias del ego que nos apartan de nuestra esencia, son falsas
visiones a las que nos aferramos, nos apegamos.
-¿Tanto nos autoengañamos o nos mentimos?
-Escuche este cuento que narró Buda... Un mercader tenía una
bella esposa y un hijo pequeño. La esposa enfermó y falleció, y
el mercader cifró toda su felicidad en ese niño. Mientras estaba
en un viaje, unos bandidos asolaron la aldea y se llevaron al
niño. A su regreso, el mercader vio un cuerpo de niño calcinado
y lo tomó por el de su hijo.
-Pobre hombre, cuánta desgracia...
-Practicó una ceremonia de cremación del hijo, y conservó las
cenizas en una bolsita de seda. Trabajaba, comía y dormía
aferrado a la bolsa y a su desesperación, llorando...
-Comprensible...
-Un día su hijo escapó de los bandidos y llamó a la puerta
del padre. Era medianoche y el padre sollozaba junto a las
cenizas. "¡Soy yo, papá!", gritó el hijo. El padre pensó que
alguien le gastaba una broma cruel, y no abrió. El hijo llamó
cien veces, inútilmente, hasta que se fue. ¡Nunca volvieron a
verse!
-Ya veo: nos apegamos a nuestra verdad...
-... y no sabemos dar la bienvenida a la verdad en persona
cuando llama a la puerta.
-Pues ayúdeme a estar abierto y alegre.
-Cada vez que vea o hable con otra persona, piense que esa
persona es usted.
-Buen ejercicio... Y difícil.
-Entrene su mente en eso. Verá qué bien.
-¿Y si yo me odio? Odiaré a todos, pues.
-Haga este ejercicio: inspire, y a cada inspiración imagine
que recoge usted todo el dolor, desgracia, angustia y
sufrimiento de los otros; y espire, y a cada espiración difunda
hacia los otros bondad, consuelo, amor.
-¡Se supone que el que estaba mal era yo!
-Precisamente: tus males derivan de preocuparte tanto de ti
mismo, del yo, yo, yo...
-Pero si estoy sufriendo yo...
-Yo, yo...¡Ábrete al sufrimiento de los otros!: eso es la
compasión. Y empieza a meditar: quieto, concéntrate en tu
respiración, obsérvala, eso sosegará tu mente. La práctica de la
meditación conduce a la paz interna.
-La panacea, lo que todos buscamos...
-Lo que te digo no es cuestión de fe: te bastará con probarlo
y saborearlo por ti mismo.
-¿Qué tipo de paz interna es esa?
-La falacia del ego se disuelve, las emociones negativas
pasan... Eso es la sabiduría: como la compasión, está también
dentro de ti.
-¿Basta con ponerse a meditar?
-Poquito a poco... Pero si lo intentas, te llenará de tanta
alegría y fuerza que querrás seguir. Hoy los estudios médicos ya
han probado los múltiples beneficios psicosomáticos de la
meditación (sabiduría) y del amor (compasión): el ritmo cardiaco
se equilibra, el sistema inmunológico se refuerza...
-Entonces el Dalai Lama estará perfecto...
-El Dalai Lama es un hombre bueno, y verle estimula a la
humanidad a intentarlo.
-La humanidad insiste en la barbarie, Occidente en especial: ¡no
somos tan inteligentes!
-Sí, sí lo sois, pero sucede que aún ponéis la inteligencia
al servicio de la ignorancia.
-¿Qué ignoro?
-Que puedes tomar la decisión de ser feliz.
-Pero hay dolor, sufrimientos, heridas...
-Sí, pero no seas ignorante: ¡no te dejes engañar por todo
eso, no te identifiques con eso! Ésa es una visión errónea,
ignorante.
-No es nada fácil.
-Ya: si hace mucho que no te duchas, al hacerlo saldrá mucha
mugre y te asustarás. Si perseveras, el agua saldrá limpia.
Persevera.
-Ustedes no le piden nada a Dios, veo...
-A la sabiduría y a la compasión que palpitan dentro de ti
podrías llamarlas Dios.
-¿La humanidad será divina un día?
-Un día, dentro de muchos eones...
Sogyal Rimpoché
Sogyal Rimpoché
nació en Kham, región del este del Tíbet, y fue reconocido por
Yamyang Khyentse Chökyi Lodrö (uno de los maestros más
destacados del siglo XX), como la reencarnación de Lerab Lingpa
Tertön Sogyal, uno de los maestros del décimotercer Dalai Lama.
Yamyang Khyentse Chökyi Lodrö supervisó el entrenamiento de
Rimpoché y lo educó como a su propio hijo. Rimpoché estudió con
muchos otros maestros, provinientes de todas las escuelas,
especialmente con Kyabyé Dudjom Rimpoché y Kyabyé Dilgo Khyentse
Rimpoché.
Primero en tanto que traductor y ayudante de estos dos maestros
y más tarde enseñando él mismo, recorrió numerosos países,
observando la realidad de la vida de la gente y buscando el modo
de traducir las enseñanzas de la mejor forma posible para los
hombres y mujeres de hoy en día, poniendo de relieve su mensaje
universal, sin por ello disminuir la autenticidad, pureza y
poder de estas enseñanzas. Esto dio lugar a su estilo único de
enseñar y su habilidad para sintonizar enseñanzas y vida
moderna, exponiéndolo de una
forma muy vívida en su famoso libro "El
libro tibetano de la vida y de la muerte"
. He
aquí dos citas de este libro:
"Casi todos los grandes maestros de todas las tradiciones están
de acuerdo en que lo esencial es dominar un camino, una senda
hacia la verdad, siguiendo una tradición con toda la mente y
todo el corazón hasta el final del viaje espiritual, y
mostrándose al mismo tiempo abierto y respetuoso con todas las
demás." ( pg 172)
"La verdad espiritual no es algo complejo ni esotérico, sino
que, de hecho, es simple sentido común. Cuando se comprende la
naturaleza de la mente, se desprenden las capas de confusión. En
realidad, no se "convierte" uno en un buda, sino que,
sencillamente, va cesando poco a poco de estar engañado. Y ser
un buda no es ser una especie de superhombre espiritual
omnipotente, sino llegar a ser por fin un verdadero ser humano."
(pg
80)
Hasta hoy se han vendido más de dos millones de ejemplares de
este clásico espiritual y ha sido traducido a 29 idiomas en 56
países.
Ha sido adoptado por institutos, grupos e instituciones médicas
y religiosas y es utilizado ampliamente por enfermeras, médicos
y otros profesionales médicos.
Rimpoché sigue trabajando en toda Europa, América, Australia y
Asia, en donde se dirige a miles de personas dando enseñanzas y
a menudo interviene en grandes conferencias.
Hay 83 centros y grupos de Rigpa en 15
paises en todo el mundo.